(Tomada de un pedazo de papel, el cual me reflejo en sus letras)

Llego el joven a la casa en tan tristisima facha,
un moreton en la cara, desgarrada la camisa y la mochila revolcada.
La madre muy asustad, al mirarlo en esa traza,
sin disimular su angustia exclama:
¿Que has hecho hijo de mi alma?... Y el, en el acto la calma.


Madre mia, no es nada; aunque soy de estatura baja y el
me adelanta en talla,yo le rompi la cara porque
me grito en la calle que eras una mujer mala
y creemelo madre, que me gano la rabia.
el no sabe qie papa, por otra te abandonara y tu
has llevado abnegada sufrida y callada,
tan pesadisima carga.




Yo se que no eres mala. Eres madre amorosa de la
noche a la mañana, tierna, dulce y energica es verdad,
pero...¡Eres santa!


Te he visto llorar a solas, tus lagrimas tan amargas
y cargar sonre tus hombros tu soledad
sin decir nada, ocultando tu dolor y tristeza de saberte abandonada.




Eres padres y madres ala vez, mucho, mucho trabajas,
traes el pan ala casa y a la escuela me mandas.


Discreta en tu hablar, limpiecita en tu moral
como lo es el agua clara.


No una sino mil trompadas merece el que al respeto
te faltara. Yo te juro madre amada, que de ti no vuele a decir nada...


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