Como se extrañan aquellas mañanas,
que caminabamos de la mano,
hasta llegar al colegio.

O las tardes en el parque,
que recostados en el pasto,
veiamos las nubes
y les dabamos forma.

La vez aquella,
que jugando nos dimos
nuestro primer beso.

Jamas olvidare lo puro
de ese amor...
Siempre que me sentia triste,
evocaba nuestros momentos,
y como por arte de magia
desaparecia el dolor.


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